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ESTUDIO MONOGRÁFICO de la evolución de las PLANTILLAS del PROFESORADO de la Universidad de Salamanca (2012 a 2025)
Viernes 10 de abril de 2015

Pierde la USAL, pierde Salamanca, Béjar, Zamora y Ávila. Perdemos todos y todas.

Desde mayo de 2011, la USAL ha perdido el 17 por ciento de su profesorado funcionario, que suponen pérdidas muy significativas en Béjar con el 41,4 % de su profesorado funcionario, Ávila con el 34,1 %, Zamora con el 23,1 % y la ciudad de Salamanca con el 14,9 de su profesorado funcionario.

Accede al resumen entregado en la rueda de prensa, viernes 10 de abril de 2015 en el adjunto:

PDF - 547.4 KB

STECyL Universidad en Salamanca ha presentado los estudios numéricos y detallados que ha realizado sobre el presente y futuro de la Universidad de Salamanca: desde el sindicato se ha cuantificado el grave deterioro sufrido y al que se enfrenta la institución académica si no se afronta con profundidad, urgencia y decisión la dotación de plazas en la plantilla de su profesorado.

Por ejemplo, en 10 años la Universidad de Salamanca habrá perdido la mitad de sus docentes si no desaparecen las restricciones normativas y económicas que están impidiendo la contratación de nuevo personal, con el consiguiente riesgo que corre este patrimonio envidiable de la ciudad y las vecinas Ávila, Zamora y Béjar.

El estudio realizado por el equipo de trabajo de STECyL Universidad pone patente el deterioro que viene sufriendo la plantilla de la Universidad de Salamanca en los últimos años. Si no actuamos en profundidad y con urgencia estamos destruyendo una de las instituciones más importantes de Castilla y León en el ámbito académico como es la Universidad de Salamanca. Si ahondamos desde el punto de vista social, cultural y económico se trata de uno de los patrimonios universales y como “empresa” un pilar indispensable para ciudades como Salamanca, Béjar, Ávila y Zamora.

Los datos demuestran que desde mayo de 2011 la USAL ha perdido el 17% de su profesorado funcionario. Siendo Béjar la ciudad más afectada con una pérdida del 41,4%, seguida de Ávila con el 34,1%, Zamora con el 23,1% y por último Salamanca que ha visto reducido el número de funcionarios a un 14,9%.

Este problema se agrava al comprobar que el descenso el número de profesorado funcionario no ha sido compensado con la contratación de personal laboral suficiente, habiendo en este periodo disminuido las figuras de PDI laboral fijo (Profesor Contratado Doctor y Profesor Colaborador) en un 10,2%. A esto se suma la precariedad en la que se ha visto sumida la plantilla más reciente, donde algunos trabajadores llevan 12 años sometidos a contratos temporales acreditados y desempeñando funciones de personal fijo.

Con las jubilaciones previstas en la Universidad de Salamanca perderá como poco otro 50% de su profesorado funcionario en los próximos 10 años. Esto sería lo mínimo, puesto que las bajas no se producen de acuerdo a la edad tope de jubilación como bien se puede apreciar en el gráfico de las jubilaciones de los últimos tres años (2012, 2013 y 2014).

Si aplicamos la tendencia que muestran los datos de jubilaciones en los últimos tres años, cabe esperar anualmente entre 44 y 100 jubilaciones. Aplicando las peticiones que hacen los colectivos de que la tasa de reposición sea repartida en tres tercios (Catedráticos, Profesor Titular y Profesor Contratado Doctor) y se mantuviese la actual restricción del 50% de reposición, el estudio pone de relieve ya no solo el efecto sobre el total de la plantilla, sino principalmente sobre el colectivo de profesorado funcionario, que se vería reducido desde 1.205 en el año 2012 hasta 559 profesores funcionario en el año 2025 (ver gráfico en página anterior). Todo ello contando con una tasa de reposición del 50%.

Es urgente eliminar la tasa de reposición y la imposibilidad de contrataciones fijas
El sometimiento al profesorado laboral a contratos temporales y precarios cuando su formación y acreditaciones les permiten acceder a contratos fijos en la Universidad de Salamanca. Esto lo han venido sufriendo aquellos docentes cuyo contrato de Profesor Ayudante Doctor llegaba a su fin y han pasado a la figura de Profesor Contratado Doctor Interino.

Desde la entrada en vigor del Real Decreto-ley 20/2011, de medidas urgentes en materia presupuestaria, tributaria y financiera para la corrección del déficit público la autonomía de la Universidad de Salamanca para la contratación fija ha sido bloqueada sistemáticamente pro las Administraciones regionales y estatales. Sin embargo, esto se presenta contradictorio con la Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades que recoge que el PDI funcionario debe ser, al menos, el 51% de la plantilla de las Universidades.

Esta precarización somete a la Universidad de Salamanca a un panorama complejo y convulso, por un lado estamos generando una bolsa de profesorado con contratos temporales en lugar de fijos (como ejemplo sirven los Profesores Contratados Doctores Interinos). Por tanto es necesario planificar, a corto y medio plazo, la composición de la plantilla en cada uno de sus cuerpos y de sus categorías, y la necesidad de renovar y poner en marcha, CON URGENCIA, planes de acceso, rejuvenecimiento, estabilidad y promoción que permitan recomponer la plantilla de la USAL.

¿Cuál es la realidad del profesorado laboral de la Universidad de Salamanca?
El profesorado laboral también cuenta con jubilaciones forzosas en los próximos años, así como el paso de aquellos acreditados a Profesor Titular que ocupen las plazas de la tasa de reposición. Suponiendo que seguimos sin contrataciones fijas, en 2023 ya no habría ni siquiera PDI labora suficiente para cubrir las plazas convocadas de Titular de Universidad.

Para aportar soluciones a esta intolerable inestabilidad e interinidad, tenemos un estudio realizado por áreas en cuanto a la composición de su plantilla por cuerpos y categorías, de donde deducimos que el 81% de los 63 departamentos disponen de vacantes sin cubrir a día de hoy, que junto con las bajas que se van a producir por jubilación forzosa en los próximos cuatro años son suficientes para que los Contratados Doctores Interinos y Ayudantes Doctores actuales se estabilicen en figuras fijas. Si esto lo vemos por áreas, el 88% de ellas resuelven con sus vacantes la inestabilidad y paso definitivo a funcionario o laborales de los Contratados
Doctores y los Ayudantes Doctores.

Sin olvidar que la formación y estabilización del profesorado de Universidad requiere un proceso largo e intenso (hasta 12 años si entras como Personal Investigador en Formación, hasta 8 años ayudante y hasta 4 o 5 si entras de Ayudante Doctor), es necesario planificar las plantillas para el rejuvenecimiento de la Universidad reponiendo las bajas producidas por jubilaciones previstas en cada categoría y cuerpo.

¿En qué número la Universidad de Salamanca debe incorporar, rejuvenecer y estabilizar personal docente e investigador?
Para cubrir la necesaria recuperación y renovación de PDI funcionario que permita mantener los 1205 profesores funcionarios de 2012 habría que incorporar personal nuevo en las siguientes cantidades. En 2015 se necesitarían 70 PDI fijo, en 2016 otros 152, en 2017 serían necesarios 215, en 2018 otros 295, hasta conseguir disponer de 942 PDI fijo más en 2025. Estas nuevas incorporaciones de PDI fijo está claro que necesita otro número de PDI en formación temporal que pueda ejercer y acreditarse para las figuras de PDI laboral fijo y, en su caso, para PDI funcionario (ver tabla de la siguiente página).

Podemos concluir que, como para cumplir la ley, no puede haber más de un 40 % del PDI temporal en la universidad pública, ni menos del 51 % de PDI funcionario, hemos de garantizar la disponibilidad de una plantilla equilibrada en cada uno de los cuerpos y categorías. Se deduce, que estamos obligados (si la tasa de reposición actual no obliga a incumplir la Ley Orgánica de Universidades) a disponer de un número de PDI funcionario, como mínimo equivalente al actual, además de un 10 u 11 % del PDI laboral fijo, sobre el total de la plantilla, para que el PDI temporal no supere el 40 %, como sucede en la actualidad. Esto significa que debemos mantener un número de Contratados Doctores fijos y Colaboradores anual mínimo de 210 aproximadamente. Como la normativa actual impide realizar contrataciones fijas, está obligando a los equipos rectorales a incumplir la Ley, y a convertir figuras, que según la normativa tienen que ser fijos, en temporales e interinos. Esto se puede apreciar de forma clara en el siguiente cuadro.

Si tal y como hemos mostrado en los datos presentados, la USAL no dispone permanentemente de un mínimo de 210 Contratados fijos, y con la promoción de los actuales Ayudantes y Ayudantes Doctores no se completa esta cantidad en los próximos años, la universidad está obligada a establecer y recuperar los planes de estabilización y promoción de Ayudantes Doctores nuevos, o procedentes del profesorado asociado que disponga de la acreditación correspondiente, y de incorporación de Ayudantes, en número suficiente (entre unos 124 en 2015 hasta alcanzar 942 plazas nuevas en 2025) para cubrir las necesidades, y renovar anualmente las figuras fijas, para que estas puedan reponer las bajas de PDI con vinculación permanente, y la cadena de reposición no se rompa ni se desequilibre.
En este sentido, los programas aprobados de promoción de asociados acreditados a Ayudantes Doctor y de los nuevos planes PAIDEI son una buena iniciativa, pero el número es insuficiente para cubrir las necesidades que muestran los cálculos presentados.

El estudio dispone de más datos por categoría, cuerpo y plazas vacantes de lo que ha sucedido en cada área, departamento, así como una visión por localidad. Según los datos obtenidos en el estudio hemos podido corroborar cómo al final de 2014, el 44 % de las áreas de la USAL estaban por encima del 40 % de PDI temporal que prohíbe la LOU, o cómo el 35 % de las áreas disponían de un número de PDI funcionario por debajo del 51 % que obliga la Ley, porcentajes que dadas las circunstancias actuales en el año 2015 siguen subiendo y poniendo en entre dicho el cumplimiento de la LOU. A esto unimos una pérdida común de profesorado tanto en laborales como en funcionarios desde mayo de 2011 hasta enero de 2015. Teniendo a su vez influencias diversas en función de las localidades donde la Universidad de Salamanca tiene presencia.

La inversión en formación e investigación en la universidad pública es un valor de futuro
Los datos expuestos, y su evidente efecto negativo sobre el ejercicio de la labor académica del PDI, son la mejor prueba de que es urgente, y no sólo necesario, eliminar la tasa de reposición y la consiguiente imposibilidad de una renovación adecuada de la plantilla, marcadas por la nefasta normativa de los recortes y los presupuestos del Estado y las Comunidades Autónomas. Que ha quitado a la Universidad de Salamanca un alto número de trabajadores tanto en funcionarios como en laborales (ver gráfico). Nuestra universidad pública requiere, sin más aplazamientos, iniciar el proceso de dotación real de plazas que permita un crecimiento funcional y responsable para responder, con criterios de calidad docente e investigadora, ante la responsabilidad social que tiene asignada, y viene aplazando, sin ninguna justificación, desde hace años. En este sentido, es obvio que la política presupuestaria de nuestro país, en términos del porcentaje del PIB destinado a educación e investigación, no resiste la comparación con la que están llevando a cabo los países de nuestro entorno europeo, que han entendido, como es propio de gobiernos que velan por la construcción social, la inversión en formación educativa e investigadora como un valor de futuro. Se impone la necesidad de rectificar la política educativa en la consideración de estos nuevos objetivos, y de los presupuestos del Estado y de las CC AA con el fin de garantizar su consecución. ¡Aún estamos a tiempo!

  • Todo el estudio completo lo puedes encontrar en el adjunto:



 
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